Sofía tiene 39 años, vive en Palermo, y salió de una relación larga con un hombre con la convicción de que la próxima relación importante iba a ser con una mujer. Lo sabía hace tiempo. Lo que no sabía era cómo encontrar a esa mujer en una ciudad donde las apps no entienden la bisexualidad.
¿Cómo vivías la bisexualidad en las apps generalistas?
Invisible. O bien aparecías como 'disponible para hombres' aunque hubieras puesto filtro mujer, o bien los hombres te encontraban de todas formas y había que gestionar eso. En Bumble intenté dos veces y las dos veces el filtro falló. En Tinder igual. Es un problema sistémico que las apps no tienen incentivo para resolver porque el público mayoritario no lo padece.
¿Qué fue lo primero que notaste al usar Lesbiss?
Que no tuve que escribir 'bisexual buscando mujeres' en la bio para que quedara claro. Eso ya estaba implícito. Todo el mundo en Lesbiss es una mujer que busca mujeres — ya sea lesbiana, bisexual, o lo que sea. El contexto compartido es el punto de partida.
¿Cómo reciben las lesbianas a las bisexuales aquí?
Mejor de lo que esperaba, honestamente. La bifobia existe y no voy a decir que no. Pero aquí hay un nivel de madurez que hace que esas conversaciones sean más fáciles. Nadie me ha preguntado si 'estoy segura' ni si 'eventualmente volvería con hombres'. Las mujeres de Lesbiss tienen en general las ideas más claras.
¿Qué tipo de conexiones has hecho?
De todo. Tengo conversaciones que se convirtieron en amistad, alguna que se convirtió en algo más, y contactos que no prosperaron pero tampoco fueron una pérdida de tiempo. El nivel de conversación es más alto que en las apps generalistas.
¿Qué le dirías a una bisexual que duda en registrarse?
Que las dudas sobre cómo te van a recibir son comprensibles — la bifobia dentro de la comunidad lésbica es real. Pero que vale la pena intentarlo, especialmente si las alternativas son apps que ni siquiera entienden que buscas mujeres.
